¿Puedes distinguir entre una imagen real y una imagen generada por IA? Un caso de formación con Sharestart para Learning Organization
- 淩雲科技 Holo solution Inc.

- hace 3 horas
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Introducción: Sharestart y Learning Organization
En Holo Solution, creemos firmemente que las personas son el activo más importante de una empresa.
Cada mes realizamos una actividad regular de “Sharestart”. No se trata simplemente de una actividad para empleados ni de una formación unidireccional, sino de un esfuerzo por crear un entorno en el que cada miembro del equipo pueda aprender de forma autónoma, pensar de manera activa y obtener una sensación de logro a través del trabajo y la interacción.
Cuando cada persona es capaz de aprender por sí misma, pensar, juzgar y expresar sus observaciones e ideas mediante el intercambio y la comunicación, la organización también desarrolla gradualmente la capacidad de crecer de manera autónoma. Frente a los rápidos cambios del entorno externo, una empresa ya no depende únicamente de las decisiones y la gestión de unas pocas personas, sino que puede transformarse continuamente a través del aprendizaje, la adaptación y la interacción de todos sus miembros.
Creemos que una organización está viva, como un organismo con vida propia. Cuando se enferma, se recupera poco a poco. Después de la euforia, vuelve gradualmente a la calma. Y mediante una y otra experiencia de aprendizaje e interacción, encuentra nuevas formas de seguir avanzando. Esta es la razón por la que Holo Solution promueve Sharestart y la práctica de Learning Organization.
Para consultar los registros de cada actividad de Learning Organization, visite:“Learning Organization|Sharestart”
Tema de esta sesión de Sharestart: ¿Puedes distinguir entre una imagen real y una imagen generada por IA?
El tema de esta sesión de Sharestart fue: “¿Puedes distinguir entre una imagen real y una imagen generada por IA?”
Las imágenes generadas por IA ya forman parte de nuestro entorno cotidiano de información. Desde redes sociales, piezas publicitarias y noticias hasta diversos contenidos creativos, las personas pueden encontrarse con imágenes generadas por IA todos los días. Por eso, es cada vez más necesario entrenar nuestra capacidad de observar, juzgar y verificar la información.
Tal vez algún día las imágenes generadas por IA lleguen a un punto en el que sea casi imposible distinguirlas de una fotografía real solo por la imagen. Aun así, la capacidad humana de pensar de forma independiente sigue siendo insustituible.
Podemos considerar el contenido generado por IA como un tipo de información producida bajo una lógica específica. Así como diferentes personas tienen distintas perspectivas, valores y formas de expresión, la IA también genera contenidos aparentemente razonables según los datos, las instrucciones y la lógica del modelo. Lo verdaderamente importante no es solo determinar si una imagen fue generada por IA, sino si somos capaces de clasificar la información, extraer los puntos clave, descartar datos falsos o detalles irrelevantes y llegar a una conclusión relativamente razonable.
En otras palabras, si una imagen fue generada por IA o tomada por una persona real puede no ser siempre la pregunta más importante. Las preguntas más esenciales son: ¿qué intenta comunicar esta imagen? ¿Lo comunica correctamente? ¿Seguimos conservando la capacidad de juzgar, verificar y pensar críticamente?
Existe una antigua frase china: “Todos saben que un cuchillo puede matar, pero no todos entienden que una pluma también puede matar”. Las palabras pueden construir hechos, pero también pueden fabricar mentiras. Una falsedad escrita puede dañar a una persona, pero solo cuando los lectores carecen de la capacidad de obtener información de múltiples fuentes, pensar de forma autónoma y emitir juicios independientes.
En la era de la IA, las imágenes falsas también pueden dañar, confundir e incluso influir en el juicio colectivo. Sin embargo, la condición de fondo no ha cambiado: si las personas poseen pensamiento independiente y capacidad de verificación, incluso cuando una imagen generada por IA no presenta fallos evidentes, aún pueden analizar el contexto, verificar los hechos, comparar múltiples fuentes y llegar a un juicio más razonable.
Observar una imagen, distinguir lo verdadero de lo falso y compartir observaciones y experiencias es un proceso muy cercano al espíritu de Sharestart. En esta sesión, utilizamos un pequeño juego de identificación de imágenes generadas por IA como actividad de formación para Learning Organization. A través de una dinámica relajada e interactiva, los miembros del equipo practicaron la observación, el pensamiento, la expresión y la discusión, fortaleciendo al mismo tiempo las conexiones de aprendizaje dentro de la organización.
Aprender de los casos: cómo identificar fallos en imágenes generadas por IA
Al comienzo de la actividad, el facilitador utilizó casos ya preparados como ejercicios de práctica, guiando a los participantes a observar posibles fallos en imágenes generadas por IA.
Aunque la tecnología actual de generación de imágenes por IA ha alcanzado un nivel muy avanzado, todavía puede dejar detalles poco naturales en ciertas áreas. Por ejemplo, las proporciones de los dedos, la estructura corporal, los bordes de los objetos, la dirección de la luz, la perspectiva, la lógica de los materiales, los detalles del fondo y la plausibilidad física pueden revelar pistas. Con una observación cuidadosa, todavía es posible encontrar patrones en la imagen y emitir un juicio sobre su autenticidad.
Pensar cómo crear imágenes generadas por IA difíciles de distinguir
Después de comprender los fallos más comunes en las imágenes generadas por IA, la actividad pasó a una etapa práctica.
Se pidió a los participantes que prepararan fotografías tomadas por ellos mismos y utilizaran herramientas de IA para crear otra imagen con un estilo, composición o contenido similar. Luego, todos discutieron los resultados y eligieron los pares de imágenes más adecuados como preguntas para el ejercicio. El facilitador organizó el material y pidió a otros participantes que juzgaran cuál era una fotografía real y cuál había sido generada por IA.
Este proceso no fue solo una prueba de capacidad de identificación. También permitió a los participantes pensar desde la perspectiva del creador: si queremos que una imagen generada por IA parezca más real, ¿cómo debemos diseñar el tema o la instrucción? ¿Qué características reales conviene conservar? ¿Qué detalles son más fáciles de detectar como fallos?
A través de este ejercicio, los participantes no solo juzgaron imágenes de forma pasiva, sino que también comenzaron a comprender la diferencia entre la lógica de generación de IA y la lógica de observación humana.
Compartir técnicas para crear imágenes de IA altamente realistas
Usar una fotografía real como base y cambiar la pose o detalles locales
En uno de los casos, se pidió a la IA que utilizara la fotografía real A como base y modificara la pose de la persona para generar una imagen B altamente realista.
Como la escena general, la apariencia del sujeto y las condiciones de iluminación eran muy similares a las de la fotografía original, la imagen generada por IA presentaba muy pocos fallos evidentes. Sin embargo, algunos participantes notaron que la mano izquierda de la persona con ropa azul oscuro tenía una proporción ligeramente extraña. Esto demuestra que, incluso cuando una imagen de IA parece natural, pueden existir pequeñas inconsistencias en la estructura corporal local.

En otro caso, se pidió a la IA que utilizara la fotografía real B como base y cambiara las plumas del ave para que se vieran más desordenadas.
Esta imagen altamente realista presentaba aún menos fallos visibles. En comparación con las fotografías de personas, los detalles de animales y plantas suelen ser más difíciles de identificar con precisión para la mayoría de los observadores. Las personas suelen ser muy sensibles a rostros, manos y proporciones corporales humanas, pero al observar plumas de aves, hojas de plantas o entornos naturales, su capacidad para detectar detalles poco razonables puede disminuir.
Este caso nos recuerda que juzgar imágenes generadas por IA no puede depender únicamente de si algo “parece real”. También requiere conocimiento del tema, experiencia cotidiana y observación cuidadosa.

Compartir métodos para identificar fallos en imágenes de IA
Juzgar la autenticidad mediante la plausibilidad física
En otro caso, la imagen A transformó una tarjeta de dinosaurio en una tarta de frutas. A primera vista, la imagen parecía completa. Sin embargo, al observarla con más atención, se notaba que los trozos de fruta sobre el pastel eran ligeramente demasiado grandes en relación con el pastel, y que esos cubos de fruta difícilmente podrían formar una estructura tan completa en la realidad. Esto revelaba fallos en la plausibilidad física y en la lógica estructural.
Este tipo de fallo nos recuerda que, al juzgar imágenes generadas por IA, no basta con observar si la imagen se ve refinada. También debemos pensar si el objeto sigue la lógica del mundo real: si su peso, material, proporción, forma de soporte y combinación de elementos son razonables.

Otro caso con fotografías de flores fue más difícil de juzgar. La imagen B era una fotografía de pequeñas flores generada por IA. Sin una imagen de comparación, en realidad resultaba difícil distinguir directamente si era real o generada por IA.
Un participante hizo una inferencia basada en su experiencia fotográfica. Señaló que la IA suele generar imágenes con una profundidad de campo evidente y fondos muy desenfocados, mientras que una persona común no necesariamente utiliza con frecuencia ese tipo de técnica fotográfica en situaciones cotidianas. Por ello, el participante dedujo que la imagen B podía haber sido generada por IA desde la perspectiva de si el estilo visual parecía demasiado idealizado.
Este caso también demuestra que los fallos en las imágenes de IA no siempre provienen de errores evidentes. A veces, una imagen demasiado hermosa, demasiado limpia o demasiado alineada con cierta estética visual también puede convertirse en una pista para el juicio.

El significado de juzgar la autenticidad de la IA para Learning Organization
Las herramientas de IA no fueron inventadas únicamente para falsificar o engañar. De hecho, lograr que sea difícil distinguir entre contenido creado por humanos y contenido generado por IA ha sido una de las direcciones importantes en el desarrollo de la IA generativa. Por lo tanto, entrenar la capacidad de juzgar si una imagen es real o generada por IA no significa resistirse al desarrollo de la IA ni criticar simplemente la tecnología. Más bien, se trata de comprender mejor la IA, aprender a utilizarla y aprender a convivir con ella.
¿Qué relación existe entre una fotografía y la realidad?¿Qué relación existe entre una imagen de IA y una fotografía?
En una era en la que las imágenes digitales, la IA generativa y la circulación de información se mezclan rápidamente, “verdadero” y “falso” no siempre tienen una respuesta única y sencilla. La clave real es si las personas siguen teniendo la capacidad de emitir juicios independientes.
Si cada persona puede observar la información, verificar hechos, presentar sus puntos de vista y compartir e intercambiar ideas con los demás, dentro de la organización se desarrolla una capacidad continua de aprendizaje y autocorrección. Cada observación, discusión, pregunta y retroalimentación se convierte en parte del aprendizaje organizacional.
Desde esta perspectiva, una organización capaz de absorber información, intercambiar experiencias, revisar juicios y evolucionar continuamente se parece a un sistema inteligente. A través de la observación y el pensamiento de cada miembro, la organización acumula datos, ajusta su comprensión y actualiza sus acciones.
Este es el valor de Learning Organization.
Juzgar imágenes reales y falsas generadas por IA puede parecer un pequeño juego, pero detrás de ello se encuentra el entrenamiento de la observación, el juicio, la expresión y el aprendizaje organizacional. A medida que estas capacidades se acumulan en el trabajo diario, la organización también desarrolla gradualmente su propia inteligencia.





